lunes, 29 de marzo de 2010

La píldora del día después, ¿a quién beneficia?

Redacción: Zico

El Aula Magna de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) fue el escenario elegido por la Pastoral Universitaria de San Justo para la realización de una conferencia-debate entorno a la píldora del día después, en el marco del comienzo de la Semana por la Vida.
La disertación, realizada el pasado 22 de marzo, estuvo a cargo de la reconocida eticista clínica Dra. Hna. Elena Lugo, quien se desempeña en la Universidad de Magallanes (Puerto Rico) y es miembro de diversas instituciones de Bioética en todo el mundo. Además de ser médica, filósofa, psicóloga e investigadora bioética, Lugo lleva en su haber 7 libros de filosofía y más de 200 artículos sobre bioética publicados en diferentes revistas especializadas del globo.
La propuesta presentada por la oradora estuvo guiada bajo tres ejes fundamentales, los cuales hicieron ahínco en explicar qué es en verdad esta píldora, cómo llegó a la Argentina y a quién beneficia, para luego culminar con una propuesta sobre si debe o no ser considerada una opción viable.

¿Qué es la píldora?
En los primeros instantes y para encauzar la línea directriz que seguiría su discurso, Lugo intenta poner en tema al atento auditorio sobre qué es la píldora, conocida también como "Contraceptivo de Emergencia" ó Levonorgestrel. Según la doctora, bien empapada del tema en cuestiones empíricas, la misma está compuesta por estrógeno y progestágeno, dos hormonas unidas de forma química y sintética que procuran bloquear la ovulación, espesar la mucosidad cervical e impedir la anidación del óvulo fecundado. Su presentación en la Argentina es a través de pastillas de color rosa de 750 miligramos, las cuales deben tomarse dentro de los primeros tres días de consumada la relación, y luego cada 12 horas.

- ¿Qué es la píldora? ¿Un medicamento? ¿Una terapia?.
- Para ello, deberíamos dirigirnos a los diccionarios de mayor circulación-, sentencia Lugo. -De allí se extrae que un medicamento es una sustancia que se puede administrar de forma oral o interior a un organismo para prevenir, aliviar o inclusive curar una enfermedad o sintomatología. ¿La ovulación, fecundación o implantación son una enfermedad?-, ironiza. -La respuesta se aclara el simple uso del sentido común y el conocimiento básico sobre algunos procesos naturales-. En consecuencia, la doctora puertorriqueña no vacila al afirmar que el Levonorgestrel es un compuesto químico y no un medicamento o terapia, ya que no existe enfermedad alguna. Y deja abierto el debate: -Es difícil comprender porqué departamentos médicos se empeñan tanto en su promoción-, puesto que no hace a la salvaguarda de la salud del paciente. Y esto lo aclara en nítida alusión al modo de implentención que la píldora del día siguiente tuvo en nuestro país.

La llegada a la Argentina
En el año 2006 un grupo de congresistas bajo la tutela del por entonces Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, se ampararon bajo la Ley 25.673, la cual en sus artículos 6 y 7 legisla que la población tiene derecho a que se le brinde información y acceso gratuito a cualquier anticonceptivo, siempre y cuando sean reversibles, transitorios y no abortificentes. Para dar lugar al proyecto impulsado, la bioeticista explica que se consideró el comienzo del embarazo en el instante en que el embrión se anida al endometrio, evento que acaece entre los días 7 y 14. De ser así, la pastilla no tendría un rol abortificente. No obstante, la medicina considera el comienzo del embarazo en el momento de la concepción ó fecundación, lo cual se sucede en el encuentro de los gametos masculino y femenino, quienes dan lugar al cigoto. La píldora, al bloquear la implantación (día 7), es claramente abortificente.

¿A quién beneficia? ¿Es realmente un beneficio?
A la par de diversas diapositivas explicativas, la doctora y hermana Elena Lugo continuó su discurso con una evaluación clínica y ética de quiénes se ven beneficiados con el uso y la administración de este compuesto.
En primer lugar, señala a aquéllos comprometido con un estilo de vida que incluye la opción contraceptiva como los primeros beneficiarios. Mujeres solteras, sexualmente activas y que recurren a ella en caso de que otros hayan fallado. De ahí deviene el día después.
Continua luego marcando a las personas que ven el aborto como una posibilidad viable: “La persona que contempla el aborto utiliza esta píldora y no tiene que ir al consultorio médico más allá de recibir la receta. Supone cierto control individual ya que evidentemente no se hace referencia a otro profesional de la salud y más sencillo porque la señora ni se da cuenta de que ha abortado por lo diminuto de la criaturita que expulsa. Por ello, se lo llama 'micro aborto químico'. No pasa por esa situación bastante traumática. Traumática tanto para la señora como para el abortado".
Por último, Lugo reserva un lugar especial para los Organismos Internacionale y los Laboritarios encargados de su producción. "Obviamente esto supone un gran negocio", enfatiza la afamada médica.

Tema aparte
Sin embargo existen casos en que la bioética admite el uso de este contraceptivo de emergencia. Si bien son pocos, Lugo hace hincapié en este punto y,serena y pausadamente, responde: A una chica que acude a un hospital violada y pidiendo que se le realice una aborto, se le hace una prueba de ovulación para confirmar si es posible o no la fecundación. Si el resultado es NO, la píldora se puede usar, puesto que tiene un efecto contraceptivo. Si, en cambio, muestra que ha ovulado y hay posibilidad de fecundación, la mera posibilidad es ya un detrento. El ser humano debe ser respetado y contemplado como persona desde el instante de su concepción”. Derecho a la vida e integridad corpórea. Si no, se atenta contra la justicia; se discrimina al más vulnerable. “La mujer que busca esta droga tiene la clara intención de eliminar o interrumpir las consecuencias naturales de la procreación. La píldora busca eliminar la procreación y al procreado”. Sin embargo, afirma que el supuesto caso de la niña violada no es un mero “sí” o “no”, sino que se debe contemplar caso por caso.
Sobre las contraindicaciones de su uso, la catedrática repara en que puede producir daños a la salud. Índices de proporción aseguran que quienes la utilicen de forma regular pueden sufrir mareos, embolias, trastornos psicológicos, alteraciones hormonales, embarazos estópicos y hasta problemas cardíacos de leve, mediana o severa escala. Y continúa: “El uso y comercialización de la Píldora del Día después implica no sólo una práctica que pone en peligro la tutela de la vida sino que puede producir un nuevo factor que retrase el camino hacia la libertad y grandeza de los argentinos. Hay un consenso global. El aborto es una tragedia que destruye la vida. La del embrión, la madre, la familia y la sociedad, y que debe evitarse. En nuestras manos está”.

1 comentario:

  1. amm un poko abstractoo el contenidoo publicadoo pero de ayuda simultaneaa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar