martes, 12 de enero de 2010

El mensaje oculto detrás del Megafilm Avatar

Redacción: Zico

Ya son muchos los espectadores alrededor del globo que han aclamado la última pieza fílmica de James Cameron, el cual ideó Avatar hace unos 15 años y quien pudo finalmente, luego de extenso período de producción, volcarla a la pantalla gigante como una de las películas más cautivantes del presente año.

El film sensación del momento propone una inimaginable combinación de efectos especiales de última generación junto a una trama atrapante y conmovedora que deslumbra por completo al expectante público que se agolpa en las salas de cine del mundo para verla.

Sin embargo puede apreciarse con cierto resquemor, y en tono crítico, que esta mega-producción -que superó los 300 millones de dólares- esconde bajo la magia de la alta gama de efectos visuales una propuesta ideológica de corte New Age-Panteísta.

¿La New Age?

El término Nueva Era fue acuñado por la escritora inglesa Alice Bailey, quien en su libro "El retorno de Cristo", pretende sentar las bases de una nueva religión en la que el Hijo de Dios es uno de los siete "Maestros del Universo", mientras asegura que la humanidad transita de una época signada por la violencia e identificada con el cristianismo -Era de Piscis- a una etapa donde reinará la paz y la armonía, o "Era de Acuario".

Según los estudios del Cardenal Godfried Danneels, la New Age es algo difícil de describir: "(...) una nebulosa que contiene esoterismo y ocultismo, pensamiento mítico y mágico respecto de los secretos de la vida y una pizca de Cristianismo (...) una espiritualidad en sentido amplio, una espiritualidad sin Dios ni gracia". (Daneels Godfried, La búsqueda de la felicidad, Paulinas-Criterio, Bs.As., 1997, p. 78)

Adentrándose en el lío que representa, afirma que se funda sobre cuatro pilares: una sub-estructura científica (de la cual pretende adquirir éxito, aunque tenga que ir a buscarla a las lejanas galaxias); las religiones orientales y su secuela de inexistencia del pecado y la reencarnación como purificación; la nueva psicología; y finalmente la astrología, considerada como camino al descubrimiento y liberación de las fuerzas ocultas del conocimiento.

Esta “Nueva Era” aparece como un escape al materialismo que atociga al hombre light contemporáneo, quien como un hálito de aire puro, persigue la espiritualidad en donde sea, libre de todo arraigo y basada en un llano relativismo: ¿Qué será la verdad? ¡Lo que sea bueno para uno mismo!.

Este sincretismo ya fue un clásico de la antiguedad pagana, de manera que no trae nada nuevo más que una involución pseudo-religiosa y desmerecedora de los valores nacionales, que en su afán de pervertir y dominar bajo una sóla cultura de masas conjuga perfectamente con el Nuevo Orden Mundial y sus instituciones. Su fin, el reemplazo de las religiones monoteístas.

Sinopsis: El mensaje detrás del relato

Avatar relata la aventura de Jake Sully, un ex marine confinado a un silla de ruedas que es elegido para reemplazar a su difunto hermano en un experimento científico llevado a cabo en un planeta distante a años luz, y el cual es solventado por un consorcio corporativo interesado en extraer un poderoso mineral que aplacaría la crisis energética de una Tierra devastada. Hasta aquí la trama - que algunos sugieren como copia de Pocahontas- sigue un carril hasta ahora inocente.

Debido al clima adverso e inestable para la raza humana, los científicos desarrollaron un híbrido humanoide (el "Avatar") a partir de la unión de ADN humano y ADN Na`vi, raza pobladora del planeta Pandora. Este espécimen es gobernado remotamente a través de las conciencias de los "controladores" humanos, quienes realizan sinapsis con el cuerpo hasta entonces "in-animado”. La sub-estructura científica de la que se cierne la New Age aparece aquí dando vida a una idea que choca con los límites que la bio-ética propone sobre el uso de material genético para nuevos descubrimientos y el verdadero uso benévolo que tendría para la sociedad.

A partir de ello, Jake recobra su vitalidad a través del Avatar y es designado para introducirse en los modos de vida Na`vi, con el fin de conocer más a fondo la manera de erradicar a la población de su hábitat natural, emplazado en el más importante yacimiento del extraño mineral. Aquí, un mea culpa por el imprudente uso de los recursos agotables del mundo. ¿No así también de la codicia capitalista que gobierna las relaciones sociales?

Jake es atacado durante una misión de exploración por la peligrosa fauna del lugar, y en su huída pierde contacto con el grupo, quedando a la vera de las inclemencias de la selva de Pandora. Casi al borde de la muerte, es salvado por una hermosa nativa, Neytiri (por cierto de tez azul, aludiendo a Shiba, diosa hindú). Pronto comenzará a enamorarse de esta jóven (heredera del trono) y de sus tradiciones Na`vi, en las que existe una comunión con la naturaleza, donde cada ser mantiene un lazo con Eywa, la Diosa creadora, que se manifiesta en todo lo Natural. Todo quiere ser analogía del Ecologismo, una devoción desmesurada por la naturaleza, donde el hombre es sólo uno más de todos los seres bióticos y no aquél “por encima de”, quien debe servirse rectamente de sus bienes como administrador. EN EL FONDO, UNA FORMA OCCIDENTAL DEL PANTEÍSMO, QUE IDENTIFICA A DIOS CON LA NATURALEZA Y NIEGA TODO PRINCIPIO SOBRENATURAL.

Será entonces que Jake deberá decidirse por cumplir con su misión de entregar a los nativos a los menesteres del Consorcio corporativo o salvarlos del feroz ataque que se les tiene reservado.

El imperio del relativismo

En definitiva, salvo los pseudo-valores antes apuntados, nada es absoluto. “Todo depende donde se contempla la realidad. Cada cual tiene “su verdad”, así esté mirando desde un burdel, o embarrado con la superficialidad de la moda”. (Bilyk, Juan Carlos, “Evangelización y Cultura”, Buenos Aires, Aquinas, 2004).

Del nombrado autor podemos concluir: Confundido en este “vale todo”, la verdad tiene el mismo e incluso menos valor que las -siempre redituables- incoherencias de la New Age.

Es imperativo formarse en la opinión crítica, en el conocimiento necesario para develar los mecanismos de una psicología puesta al servicio de los más ruines fines, con mensajes subliminales que revisten de belleza exterior, pero mohosos en su interior. Podrá uno ser tildado de “retrógrado” o de ver fantasmas donde no los hay. El ataque es constante. La tormenta se avecina. Mas cuando la lluvia es fuerte, los hombres se embarran, y los cerdos van quedando limpios.

sábado, 9 de enero de 2010

Un vistazo a la otra cara del deporte

Redacción: Zico

Una voz tenue y a la vez tímida atiende al teléfono para confirmar el día y la hora. El lugar de encuentro es el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), donde Diego Rodríguez, un estudiante de abogacía matancero, entrena junto con sus compañeros a la par que cualquier otro deportista, a pesar de contar con escasos recursos económicos y –pequeño detalle- ser no vidente.

¿Un ciego haciendo deporte?. Un personaje allegado al ambiente del deporte paralímpico alguna vez fue un escéptico como cualquiera que viera algo inusual frente a sus ojos; como un fenómeno astronómico, tal cual podría ser un eclipse enceguecedor, o bien un ciego eclipsando al público con su destreza deportiva. Amablemente ayudó un día a cruzar la calle a un muchachito no vidente, el cual extrañamente vestía pantalones cortos y botines, por lo que se animó a preguntarle: “¿Para dónde vas?”. Honestamente, el otro replicó: “A jugar al fútbol”. Y por pura curiosidad lo acompañó. El hoy en día mejor arquero del mundo en Futsal B-1 (el llamado fútbol para ciegos) llegó un día por curiosidad para no irse más. Como él, muchos más, incluso Diego.

El goalball, el deporte que practica Rodríguez, es el único deporte creado específicamente para personas no videntes y deficientes visuales. Esta disciplina nació en la Europa de posguerra y como resultado del ingenio de los doctores Hanz Lorenzen y Sett Reindl, quienes lo concibieron hacia 1946 como medio de rehabilitación para los veteranos de guerra, quienes así mantenían el sentido de la orientación y las dimensiones espaciales de su propio entorno.

Las medidas de la cancha para su práctica rondan las de un court de voleibol, y en partidos oficiales, enfrenta a 2 equipos conformados por 3 jugadores, los cuales lanzan un balón de casi un kilo y medio con el objetivo de hacer la mayor cantidad de goles en el arco contrario, cuya anchura es de 9 metros y se extiende por todo el fondo de la cancha. Para quien nunca tuvo la oportunidad de verlo, es símil a un handball adaptado y se juega en una modalidad parecida al Dodgeball ó Quemado, por lo que luego de efectuado cada tiro la pelota se repone en juego para el equipo contrario.


Como muchos otros, Diego comenzó el Goalball en una adaptación del mismo, conocido como Torbal, a partir de la invitación de Claudio Falco (entrenador de Goalball hasta 2008 y actual miembro del Cuerpo técnico de Los Murciélagos) para participar en una asociación extracurricular con el fin de practicar deportes. El año 96’ lo encontraba con 14 años jugando en la Escuela 505 de La Matanza. El 2009 lo encontraría ya con 26 a cuestas y representando a la Argentina a nivel internacional.

Durante el encuentro muchas preguntas surgen; algunas más acertadas, otras más curiosas. En fin, su sinceridad aflora a cada palabra pronunciada.

¿Cuán importante es el deporte para un no vidente?

- El deporte debe aplicarse en forma obligatoria en todos los sectores de discapacidad por ser la mejor manera de integración social y desarrollo. En el ciego particularmente es una cuestión de orientación, movilidad y adecuación al medio. Todo lo que es deporte se trabaja en el espacio y el traslado. Después lo aplicás en tu vida. Todo los ciegos que están acá podés ver que se manejan muy bien…

No muchos ciegos se acercan al deporte…

-La sociedad está bastante afuera del deporte, dentro de la cuestión social los ciegos también.

Tiene que ver mucho con los temores lógicos de la familia, las limitaciones propias y ajenas, que son la mayoría, y que luego pasan a ser propias... porque uno no tiene miedos sino que se le generan. El cuco se inventó para que los niños tengan miedo a la noche…

El deporte te genera el espacio inmediato. El hecho de estar en una institución te obliga a moverte, a viajar, a que tengas que salir e interactuar… eso hace que ya vos mismo generes tu independencia. Además del trabajo de grupo y los valores deportivos extradeportivos se agregan.

Este muchacho de Isidro Casanova más demuestra con su solidez al hablar que no existen grandes diferencias entre él y los demás. Próximo a recibirse como Abogado en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Rodríguez admite que ha sido difícil su convivencia en el ámbito universitario. Los primeros pasos no fueron sino tumbos, debido quizás a ser un conejillo de indias de la Escuela Polimodal, tal cual se reconoce.

Durante los primeros años sus compañeros solían grabarle las clases, aunque en la actualidad suele digitalizar el material de cátedra él mismo, lo que conlleva el doble o triple de tiempo que lo habitual hasta poder utilizarlo, por lo que la paciencia se ha constituido como una de sus virtudes más puestas en práctica en los últimos años. Lamentablemente, si bien la Universidad lo ha integrado, no se ha adecuado a los menesteres de él o sus demás compañeros ciegos.

El estudio y el deporte no son lo único en su vida, puesto que trabaja en el penal de González Catán como administrativo, a cargo de las relaciones entre los internos y los juzgados. Durante el encuentro, varias veces suena su celular. ¿Quién llama? La novia

Luego del trabajo, comienza un tortuoso viaje por el siempre congestionado servicio de transporte público, que culmina en el barrio de Nuñez. Allí, tres veces por semana Diego entrena junto a sus compañeros a puro pulmón, ya que las instalaciones no siempren son las adecuadas, y sus necesidades solo entienden de adecuarse a las instalaciones.

A nivel internacional este deportista, que se desempeña en la Segunda División de la Liga Metropolitana de GoalBall (la única que hay) está esperando que la Federación Internacional los habilite para realizar el Sudamericano en el país.

Salvo el Futsal el B-1, el deporte para ciegos está en proyección en toda Latinoamérica. Si bien en el resto del mundo hay más de 84 países que juegan el goalball, en Argentina se juega desde 2003, lo que implica gran dificultad para poder lograr altos objetivos. En 2004, el combinado nacional fue Campeón Mundial de Torball, lo que dio el puntapié inicial para que esta incipiente disciplina empezara a dar sus primeros pasos.

Hoy en día, Diego reconoce que seguramente no llegará a lograr grandes victorias vistiendo la camiseta argentina.

Hoy en día los deportistas ciegos deben tomar otro rol: ser promotores y difusores del deporte, para poder cultivar el germen que lo haga crecer y prosperar, y que sin el aval político es en vano. Es necesario federalizar el deporte, ya que hay sólo un equipo en el interior. Al ser un deporte incipiente cuesta entender el desarrollo que este debe tener, y las exigencias de resultados enceguecen a las dirigencias, quienes pierden rápidamente el rumbo.

¿Tu vida hubiera sido la misma sin el deporte?

-No. Para nada.. Todo lo que yo aprendo en el deporte lo traslado a la vida, y viceversa… si se logra conectar todo lo se que aprende en las disciplinas de la vida, se puede entonces progresar…

La historia de vida de Diego Rodríguez destapa una cara del deporte cada vez más oculta, en la que el sacrificio es la piedra angular. Una faceta del deporte que, por medio del esfuerzo físico, enseña sobre perseverancia en los distintos ámbitos de la vida. Una versión del deporte distinta de las que acostumbran las revistas de chimentos o los suplementos deportivos sobre la vida privada de los deportistas, en completa desavenencia con la ética deportiva.

Un ejemplo a considerar y una forma de vivir el deporte digna de ser reivindicada, digna de salir de la oscuridad a la que está sometida por el demás de la gente. Quizás porque son ciegos. O quizás, porque no la quieren ver.

martes, 5 de enero de 2010

“Los hermanos sean unidos”: El Martín Fierro llegará empolvado al Bicentenario


Redacción: Zico

Los hermanos sean unidos,
Porque ésa es la ley primera.
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera”

(Hernández José, “Martín Fierro” (Segunda Parte), Canto XXXII)

Al observar el panorama actual en cuestiones de relaciones bilaterales, cualquier hijo de vecino bien criado en la cultura popular intuiría que aquéllos refranes que José Hernández puso en boca del gaucho matrero con el fin de aconsejar a sus críos, han sido desestimados por los gobiernos de la Iberoamérica.

Camino al Bicentenario de las gloriosas jornadas de Mayo de 1810, que fecundaron el germen de la independencia en la América del Sur, los sueños de los grandes próceres –José de San Martín, Manuel Belgrano, Simón Bolívar- de la Patria Grande parecen haber sido pisoteados por intereses ruines y mezquinos, que atentan contra la salud de la región. Y basta tan sólo enumerar unos cuántos ejemplos para fruncir el ceño y advertir la alarmante situación.

Por el Pacífico Sur las disputas territoriales lo han vuelto de todo menos pacífico. Esta inmensa masa de agua le da nombre al conflicto bélico que mantuvieron entre 1879 y 1883 Chile, Perú y Bolivia por la salida al mar, y el cual ha vuelto a aflorar resquemores como tantas veces antes por un supuesto caso de espionaje militar que Chile habría mantenido hasta la actualidad mediante el soborno de un oficial de la fuerza aérea con el fin de conocer los planes estratégicos del Perú hasta el 2021. Mientras tanto, los peruanos sospechan de un acuerdo “bajo la mesa” entre el mandatario boliviano, Evo Morales, y su par chilena para arreglar la salida al océano de los del altiplano.

Sobre las costas rioplanteses la situación no es mucho mejor. Entre tanto, la Argentina y Uruguay dirimen un conflicto geo-socio-político en la Corte Tribunal de La Haya por la instalación en tierras charrúas de una Papelera finlandesa –BOTNIA-, la cual estaría contaminando los márgenes el Río Uruguay, en clara desobediencia con los acuerdos bilaterales sobre cuidado ecológico, por lo que desde hace ya unos años los asambleístas-ambientalistas de Gualeguaychú mantienen cortado el paso internacional a Fray Bentos, coronado éste como medio de reclamo más estruendoso.

A la par de los hermanos rioplatenses, Colombia litigia a Nicaragua unas islas y cayos sobre el Caribe en base a un decreto histórico que no encuentra arraigo suficiente en cuestiones geográficas. Y van tan solo 200 años de peleas.

Entre Venezuela y Colombia, las perturbaciones a la paz se han visto durante este pasado 2009 en punto de ebullición, tras el anuncio de Álvaro Uribe de permitir el asentamiento de fuerzas militares estadounidenses en terreno colombiano, a lo que Hugo Chávez calificó como “una amenaza” contra la soberanía venezolana, para luego llamar a su pueblo a “armarse para la guerra”. Según el líder venezolano, se trata de una conspiración entre la CIA y la inteligencia colombiana para desestabilizarlo.

Empero, la estabilidad política “ad intra” también ha sido puesta en jaque. En Guatemala, el difunto abogado Rodrigo Rosenberg, en un video póstumo, acusa al presidente Álvaro Colom de haber planeado su asesinato. Mientras tanto, Honduras es parte de un golpe cívico militar que denota la fragilidad política que las democracias latinoamericanas padecen desde hace décadas. Fragilidad expresada en las oscuras maniobras reformistas que se han figurado en pos de reelecciones indefinidas (Véase Bolivia y Venezuela). No por eso Tabaré Vazquez y Bachelet, gozosos de buen prestigio, cayeron en la tentación reformista-monarquista. Tema aparte, la adecuada reforma constitucional llevada a cabo en Ecuador por el presidente Rafael Correa, en similar coincidencia con la Constitución Peronista del 59, de corte humanista.

El único que se salva ha sido el fenómeno del 2009, Lula Da Silva, ejemplo a seguir según aseguró el reciente electo presidente de Uruguar, Manuel Mujica.

Tomando prestado una expresión del periodista argentino Jorge Elías, el Bicentenario de la Revolu ción de Mayo no encuentra a América unida ni dominada, sino peleada frente al espejo. En vísperas del Bicentenario, América latina no está unida ni dominada, sino zurcida a garrotazos.