
Redacción: Zico
Un estudio realizado por el Ministerio de Salud Bonaerense estima que un 11% de los niños menores de 2 años poseen síntomas de obesidad, cifra que deja entrever un valor 5 veces mayor a lo esperado por la O.M.S. para criaturas de edad temprana.
Los números recavados por parte del Programa Materno Infantil de la Provincia alarman a los especialistas, quienes califican en base a un estudio realizado en 2008 que el exceso de peso ya es una pandemia en pleno apogeo, incluso más preocupante que los déficits calóricos que quitan el sueño a las provincias del NOA y NEA.
Particularmente, el distrito más populoso, La Matanza, ya trabaja en programas de lactancia para madres primerizas y cursos de nutrición para personal médico, con el fin de disminuir el exorbitante 12,8% que el relevamiento le asignó.
El cúmulo de niños afectados preocupa y desvela a profesionales, los cuales "pese a estar en los parámetros de la Provincia", aseguran estar trabajando para superar las dificultades.
Por su parte, la referente del Programa a nivel distrital, Ana Bello, remarcó el deber de "trabajar la obesidad desde temprana edad para evitar los malos hábitos".
En un aporte similar y que compromete la responsabilidad social, la directora del Programa Materno Infantil de la Provincia, Flavia Rarnieri, llamó a cambiar "los patrones de conducta que hacen de la obesidad un problema en ascenso", tales como la ingesta de comida chatarra y el poco ejercicio físico.